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Los enemigos de la felicidad
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Jueves 22 de Octubre de 2009
En tres palabras, los enemigos de la felicidad son el aburrimiento, la abusiva presencia de ‘el otro’ y el egoísmo.
Esto según el catedrático de Ética de la Universidad Autónoma de Madrid, Javier Sádaba, quien en un tratado de filosofía, "La vida buena”, Península, editorial Océano, nos cuestiona profundamente nuestros conocimientos y creencias sobre el tema.
Sádaba analiza el tema desde una perspectiva laica, razón por la cual también podría decirse que califica a la o las religiones como otra suerte de enemigo que ‘secuestra’ la felicidad.
Desde una perspectiva secular, este filósofo nos hace presente que desde los griegos, el mundo se cuestiona qué es la felicidad, sin poder aún establecer una única definición o visión. Sin embargo, postula que hay cierta concordancia en que felicidad es el bienestar de la persona, y lo que varían son los caminos para lograrlo.
Quienes hemos despertado a la conciencia nos preocupamos por nuestro vivir, más bien por el buen vivir y de ahí que esté establecido que la felicidad se trata del motivo supremo de nuestras acciones y por lo tanto, de la vida.
Sádaba se hace cargo de las discusiones en torno a qué entendemos por felicidad, si un momento o instante de la existencia o si una sucesión de actos cuya sumatoria derivaría en ese bienestar. Y los cuestionamientos continúan desde el momento en que aborda el tema de si la felicidad es un dono o fruto de un esfuerzo y conquista.
Este académico nos hace presente que la vida está llena de deficiencias, sufrimiento, dolores y límites, siendo el más importante la muerte y afirma categórico que el sufrimiento y el mal son los rivales del bienestar o felicidad.
Sobre los enemigos, Sádaba afirma que el aburrimiento es un ataque al corazón del bienestar, es la cara opuesta de la felicidad y agrega que "aburrirse porque nada hay que hacer es el colmo de la desdicha". También sostiene que se puede ir de no aburrido, y sin embargo, ser falsamente alegre. La cuestión, dice, es vivir bien y no aburrirse.
Al referirse al abuso de los otros, este filósofo incorpora una serie de elementos al análisis: los 'estirados' que van por la vida creyéndose llenos de privilegios, de los 'pesados', los 'graves' y no trepida en calificar como un abuso la impuntualidad.
Y así como postula cuales son los tres enemigos de la buena vida, también sentencia que las cosas que no nos dejan ser felices son tres: el engaño o mentira, el autoengaño y los políticos.
Sugerente tema que vale la pena escudriñar.
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